2 de agosto de 2024
En julio, la molienda en Tucumán mostró resultados productivos positivos. Las fábricas tuvieron algunas paradas para mantenimiento técnico.
Durante la zafra, los ingenios informan diariamente el avance de su producción al Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán a través del sistema de gestión web API ZAFRA.
En los 101 días de zafra se molieron 8.243.487 toneladas de caña bruta, alcanzando un avance del 41% de lo que ha estimado de materia prima disponible la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC), para la zafra 2024.
Con respecto a la producción de azúcar, se produjeron 552.253 toneladas. Esta cantidad incluye diversos tipos de azúcar, tales como:
Azúcar crudo: 168.697 toneladas
Azúcar blanco tipo A: 333. 360 toneladas
Azúcar refinado: 39.694 toneladas
Azúcar orgánico: 10.502 toneladas
Por otro lado, la campaña de alcohol con 10 destilerías, ha producido 125.410.293 litros de alcohol. La producción avanza con volúmenes importantes, registrando un incremento de aproximadamente un 54%, con respecto a la zafra 2023.
Salta y Jujuy
Los ingenios de Jujuy (3) y Salta (2) molieron en total 2.987.248 toneladas de caña bruta en sus 75 días de zafra, produciendo 235.881 toneladas de azúcar y 79.593.543 litros de alcohol destilado.
Total Argentina
Hasta el momento, la zafra 2024 en Argentina ha producido 11.063.823 toneladas de caña molida bruta, resultando en 773.813 toneladas de azúcar y 202.466.589 litros de alcohol.
El IPAAT participó activamente en el encuentro que reunió a referentes del sector para mejorar la cosecha mecanizada de caña de azúcar en Argentina.
La campaña 2025/2026 cerró con un récord de 605.509 toneladas despachadas al mercado internacional, generando divisas por más de 306 millones de dólares. Chile concentró el azúcar blanco y refinado, mientras que Estados Unidos absorbió casi la totalidad del orgánico.
Con una campaña que se extendió por 401 días, Tucumán, Salta y Jujuy registraron una producción de 618 millones de litros de alcohol. Más del 80% del total se destinó a bioetanol para el corte de naftas, consolidando a la caña de azúcar como un pilar clave de la energía renovable nacional.