
“Hace 18 años gestionamos donaciones de azúcar a productores e ingenios tucumanos. Ellos emiten la orden de entrega y nosotros con nuestro camión la retiramos”, consignó a La Gaceta Josefina Correa, directora Ejecutiva del Banco de Alimentos de Tucumán y dejó evidenciada una destacada función social que cumple el sector sucroalcoholero de Tucumán. Mensualmente, se necesitan 65.000 kilos de azúcar para cubrir las necesidades de todos los bancos de alimentos del país.
Una vez retirado el producto, es fraccionado en empresas que donan sus servicios. “La entregamos y rendimos cuenta al donante emitiendo el certificado correspondiente”, explicó la Directora.
Los ingenios y productores cañeros realizan grandes aportes a la Fundación Banco de Alimentos de Tucumán para que los comedores tengan mayores recursos.
El azúcar es un alimento básico y nutritivo para consumo de los beneficiarios del Banco de Alimentos, además de ser emblemático de Tucumán. Mediante la Red Argentina de Bancos de Alimentos, este se intercambia por otros productos, como yerba, tomate y harina, que complementan y mejoran el valor nutricional de sus entregas a comedores sociales de la provincia.
El Instituto mostró tradición y el valor estratégico de la industria sucroalcoholera.
El Directorio del IPAAT evaluó el avance de la zafra 2026, con un 62% de progreso, y destacó la importancia de la nueva Ley de Biocombustibles para fortalecer la industria sucroalcoholera.
El Instituto mostrará en el stand del Gobierno de Tucumán la promoción de la industria sucroalcoholera y el valor estratégico del bioetanol como energía limpia y renovable.