21 de agosto de 2026
En el marco de la II Cumbre de Bioetanol celebrada en Tucumán, la coordinadora de Etanol y Biometano de la Secretaría Nacional de Petróleo de Brasil, Marcia Valeria de Souza Alves, marcó una hoja de ruta para las provincias del norte argentino. La funcionaria explicó las políticas públicas y los resultados que consolidaron a su país como uno de los líderes en la producción de biocombustibles.
En los últimos años, Brasil se posicionó como un país líder tanto en la producción como en el uso de biocombustibles. De esta manera, el país vecino logró un ahorro de más de 3 mil millones de barriles de petróleo, más de 225 mil millones de dólares en sustitución de importaciones de gasolina y más de 1.450 millones de toneladas de dióxido de carbono no emitidas a la atmósfera.
Estos resultados se alcanzaron tras la implementación de políticas concretas. Según la funcionaria, la industria brasileña de biocombustibles se sostiene a través de diversas herramientas, como una mezcla obligatoria del 32% de etanol en la gasolina.
En ese sentido, la especialista recordó que Brasil acumula décadas de uso continuado de mezclas superiores al 20% de bioetanol sin registrar inconvenientes técnicos en los automóviles. Incluso, luego de las pruebas de viabilidad técnica, el país continuó elevando el porcentaje.
Esta política se combina con otras decisiones, como tributarias o relacionadas con el stock. Sin embargo, para de Souza Alves, una de las herramientas más destacadas es el RenovaBio. Se trata de un programa implementado en 2017 que premia la eficiencia ambiental a través de Créditos de Descarbonización (CBIOs). Este sistema económico otorga mayores incentivos a aquellos productores que logren reducciones más marcadas en la intensidad de carbono de sus procesos de fabricación.
Durante su intervención, la especialista explicó que la política de biocombustibles en Brasil nació como una respuesta a las crisis internacionales del petróleo y a la fuerte dependencia externa. La alternativa de volcarse al bioetanol permitió reducir la vulnerabilidad geopolítica y construir soberanía energética mediante la inversión en la agricultura local, el fortalecimiento de la actividad industrial y la generación de valor agregado doméstico.
"La seguridad energética se fortalece cuando existen más opciones. Los biocombustibles no eliminan la volatilidad, pero reducen nuestra exposición a ella", sostuvo de Souza Alves. Así, remarcó que los biocombustibles diversifican la matriz y transforman la composición de costos de la energía en beneficio del aparato productivo interno.
En la II Cumbre de Bioetanol en Tucumán, especialistas resaltaron que el contexto internacional abre una ventana histórica para la producción nacional y llamaron a anticiparse a los desafíos.
En la II Cumbre de Bioetanol en Tucumán, la Coordinadora de Etanol y Biometano de Brasil expuso el impacto de su programa: cortes superiores al 30 %, incentivos fiscales y un ahorro millonario en divisas, referencia clave para el desarrollo del NOA.
La II Cumbre de Bioetanol en Tucumán reunió a legisladores nacionales que plantearon aumentar el corte en las naftas y reformar la Ley de Biocombustibles para abrir nuevos mercados y fortalecer la producción del NOA.